Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Mensaje del señor Arzobispo Mons. Oscar Julio Vian Morales, sdb

Hermanos y hermanas en el Señor:

 

Una gran luz brilla esta noche sobre nosotros.

Qué actuales son las palabras del profeta Isaías, al indicar que el Señor aumenta nuestra alegría y nuestro gozo.

Durante todo el adviento preparamos nuestro corazón con esperanza y alegría para celebrar este momento, ahora este sentimiento se hace más grande porque las promesas se han cumplido y celebramos que Jesús nace.

Celebramos que verdaderamente esta noche viene Dios a nuestro corazón. Ya no podemos tener miedo ni duda ante este gran misterio. El gozo y la alegría que sentimos, nos da la certeza que lo que hoy celebramos es a Dios mismo, porque la Navidad es Jesús.

 

No podemos quedarnos indiferentes ante el amor de Dios  que viene a nuestra vida. La tristeza no tiene razón de ser, pues ante el desconsuelo que la sociedad quiere imponernos, el Niño Jesús es el consuelo de nuestro corazón. Nuestra esperanza se ha convertido en alegría.

 

Hoy ha nacido el Hijo de Dios que todo lo transforma, no estamos solos ni abandonados, ya no podemos sentirnos lejos del camino, porque la luz que brilla en el pesebre,  nos señala el camino de la salvación y de la libertad.

 

No podemos quedarnos parados, tenemos que ir a al pesebre a adorar a Jesús, este es el motivo de nuestra alegría, porque el Niño “ha nacido para nosotros” y “se nos ha dado” como nos lo dice el profeta Isaías.  No podemos quedarnos callados con esa alegría, pues se nos encomienda la misión de dar a conocer al “Príncipe de la Paz” y ser instrumento de esa paz, en nuestras familias y en todos nuestros ambientes.

 

Esta noche buena y santa, al oír hablar del nacimiento de Jesús, guardemos silencio y dejemos que este Niño nos hable al corazón, guardemos sus palabras sin apartarnos de su presencia, no sólo delante del nacimiento, bellamente decorado en nuestras casas, sino también delante del sagrario, delante de aquellos hermanos que sufren y que necesitan una mano que los ayude, que necesitan una palabra de aliento.

 

Luchemos por conservar la alegría del nacimiento de Jesús, hagamos que esta navidad nos acerque más a contemplar el misterio de Dios.  Celebremos en familia la alegría del Niño que nace para hacernos más hermanos; demos testimonio de la Salvación que llega a nuestra vida, de la luz gozosa que ilumina nuestro corazón.

 

Feliz Navidad, les desea con aprecio,

 

+ Oscar Julio Vian Morales, sdb

Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala